Uno de los deseos de todo
cristiano normal es ver cosas sobrenaturales, ya que la naturaleza misma de
Dios ha venido a ser parte de nuestra vida y el Espíritu Santo mora en
nosotros. El gran problema surge cuando las cosas que esperamos no suceden
conforme a nuestras expectativas y la persona tarda en sanar o de plano parte a
la presencia de Dios. El resultado muchas veces es: uno corazón decepcionado.
